domingo 20 de junio de 2010

Menos pensar. Más no-mente.

"Así pues, sólo tenéis que hacer una cosa: a cada instante, ya estéis caminando, de pie, sentados o acostados, indagad la no-mente sin dar pábulo a la discriminación, sin apoyaros sobre nada, sin fijaros en ninguna parte, permaneciendo todo el día como un idiota que se deja llevar por el flujo de los acontecimientos. No habrá nadie en el mundo que os conozca, pero, ¿qué necesidad tendréis de que se os conozca o se os ignore? Tendréis una mente cual piedra sólida, sin fisuras, que podrá atravesar todo sin que nada se adhiera a ella, pues seréis lo suficientemente rústicos para que nada se os aferre. Sólo de esta forma podréis saborear, aunque sea un poco, la silente concordancia."



Del maestro zen Huang-po. Extraído de la obra "Enseñanzas sobre la Mente Única". Miraguano Ediciones.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

a veces las grietas o fisuras son necesarias, porque es la única manera de que entre la luz.

Vagabundo dijo...

Huang-Po, creo, pensaba en otra cosa... Ciertamente, no hay dentro-fuera...

Cerrarse es, tan sólo, dejar de insistir en que el mundo es lo que creemos que es. Cerrarse es abrirse.